El IMC es tu peso dividido por tu altura al cuadrado: un solo número que no cuesta nada calcular y se creó para describir poblaciones, no a individuos. Es un buen primer cribado, pero no puede ver si los kilos de la báscula son músculo o grasa, ni dónde está esa grasa, y eso es lo que de verdad mueve tu riesgo de salud.
El IMC se diseñó en el siglo XIX para estudiar grupos, y a nivel de toda una población sigue cumpliendo bien ese papel: un IMC medio más alto se asocia a un riesgo medio más alto. El problema empieza cuando lo lees como un veredicto sobre una persona. La fórmula solo conoce tu masa y tu altura. No tiene ni idea de cómo está construida esa masa, así que dos personas con idéntico IMC pueden tener cuerpos completamente distintos, y un riesgo completamente distinto.
El músculo es más denso que la grasa, así que una persona delgada y bien entrenada puede pesar más para su altura y caer en la franja de «sobrepeso» pese a un porcentaje de grasa bajo. También pasa lo contrario: alguien en el rango «normal» puede llevar poco músculo y mucha grasa —a veces llamado obesidad de peso normal— y parecer sano cuando su composición dice otra cosa. El IMC no los distingue porque nunca midió de qué está hecho el peso.
El porcentaje de grasa corporal responde a la pregunta que el IMC no puede: cuánto de ti es grasa frente a todo lo demás. Igual de importante es dónde está esa grasa: la grasa en el abdomen (grasa visceral) es más activa metabólicamente y se asocia más al riesgo cardiovascular y metabólico que la de caderas o muslos. Por eso una simple medida de cintura, o el índice cintura-altura, suele aportar más que otro decimal en el IMC.
Lo práctico es tratar el IMC como un cribado aproximado y dejar que la composición y la cintura completen el cuadro, y dar más peso a la tendencia que a cualquier cifra suelta. Una sola lectura tiene ruido: la hidratación, una comida copiosa y la hora del día empujan la báscula. Una línea que avanza firme en la buena dirección durante semanas dice mucho más que dónde caíste esta mañana. Nada de esto es consejo médico; para una lectura clínica, habla con un profesional.
La página Cuerpo de Vitra muestra tu IMC junto a una estimación de grasa corporal y un rango de peso saludable, con una línea de tendencia suavizada que atraviesa el ruido diario del agua, todo calculado localmente en tu máquina una vez que registras tu peso, así el cribado y la tendencia viven en un solo lugar en vez de en tres apps separadas.
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