La variabilidad de la frecuencia cardíaca es el número peor leído de un wearable. No es una puntuación de forma física ni una nota de bienestar: es una lectura aproximada del equilibrio autonómico, y oscila por motivos que nada tienen que ver con lo virtuosa que haya sido tu semana. El alcohol, una cena tardía, una habitación calurosa, una infección incubándose, la fase lútea del ciclo y una sesión dura la víspera la mueven toda.
Esa varianza es lo que vuelve el valor absoluto casi inútil para comparar entre personas, y lo que convierte tu propia línea base móvil en la única referencia sensata. Estos artículos cubren qué mide la VFC, qué rangos son normales por edad, por qué la tuya puede estar baja y qué intervenciones tienen evidencia detrás en lugar de testimonios.
Pedro Thomaz desarrolla Vitra, una aplicación de escritorio que lee los datos de Oura frente a tu propia línea base en lugar de una media poblacional. Lleva un anillo a diario desde hace años y consulta estos mismos números cada mañana, que es de donde sale casi todo lo que se escribe aquí. Vitra no es un dispositivo médico y nada en este blog es consejo médico.
IA local en tu Mac o PC. Pago único, prueba de 7 días, sin suscripción a Vitra.
Descargar Vitra →